Novela de ciencia ficción
La ciencia ficción es la
denominación popular con que se conoce a uno de los géneros derivados de la
literatura de ficción, junto con la literatura fantástica y la narrativa de
terror. Nacida como subgénero literario distinguido en la década de 1920 (aunque
hay obras reconocibles muy anteriores) y exportada posteriormente a otros
medios, como el cinematográfico, historietístico y televisivo, gozó de un gran
auge en la segunda mitad del siglo xx debido al interés popular acerca del
futuro que despertó el espectacular avance tanto científico como tecnológico
alcanzado durante todos estos años.
Es un género especulativo que
relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco puramente imaginario,
cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias
físicas, naturales y sociales. La acción puede girar en torno a un abanico
grande de posibilidades (viajes interestelares, conquista del espacio,
consecuencias de una hecatombe terrestre o cósmica, evolución humana a causa de
mutaciones, evolución de los robots, realidad virtual, existencia de
civilizaciones alienígenas, etc.). Esta acción puede tener lugar en un tiempo
pasado, presente o futuro, o, incluso, en tiempos alternativos ajenos a la
realidad conocida, y tener por escenario espacios físicos (reales o
imaginarios, terrestres o extraterrestres) o el espacio interno de la mente.
Los personajes son igualmente diversos: a partir del patrón natural humano,
recorre y explota modelos antropomórficos hasta desembocar en la creación de entidades
artificiales de forma humana (robot, androide, ciborg) o en criaturas no
antropomórficas, dotadas de inteligencia.
Historia de la literatura de ciencia ficción
El término «ciencia ficción» fue
acuñado en 1926 por Hugo Gernsback cuando lo incorporó a la portada de una de
las revistas de narrativa especulativa más conocidas de los años 1920 en
Estados Unidos: Amazing Stories (Véase revistas de ciencia ficción). El uso más
temprano del mismo parece datar de 1851 y es atribuido a William Wilson, pero
se trata de un uso aislado y el término no se generalizó con su acepción
actual, hasta que Gernsback lo utilizó de forma consistente (después de hacer
un intento previo con el término «scientifiction» que no llegó a cuajar).
Es muy posible que hoy se usara
la palabra «cientificción», pero Gernsback se vio obligado a vender su primera
publicación, que tenía ese nombre. Sin darse cuenta, había vendido los derechos
sobre el término y muy a pesar suyo se vio obligado a dejar de usarlo y
utilizar en su lugar el término «ciencia ficción».
De modo, que hasta el año 1926 la
ciencia ficción no existía como tal. Hasta esa fecha las narraciones que hoy
día no dudamos en calificar de ciencia ficción recibían diversos nombres, tales
como «viajes fantásticos», «relatos de mundos perdidos», «utopías», «romances
científicos» o «novelas científicas».